Basta un chasquido de mis dedos

viernes, marzo 31, 2017
Uno de mis cajeros osó preguntar si podía vaciarse mientras me adoraba. Le dije que le daría permiso si aceptaba un jueguecito… el pobre perdedor estaba tan excitado que accedería a cualquier cosa.


“Te masturbarás lentamente mientras admiras mi cuerpo perfecto, pero… cada vez que chasquee los dedos tendrás que enviarme un tributo pequeño- mi sumiso balbuceó una protesta. - ¿Quieres meneártela sí o no?”.

El pobre patético empezó a pajearse y de pronto chaqueé los dedos. Tributo. El muy idiota se excitó más. Le exigí que fuese más despacio, no quería que se corriese tan pronto. Le llevé varias veces al límite, pero justo antes de que pudiese correrse, chasqueaba los dedos y debía parar de pajearse para enviar dinero… Es tan divertido humillaros.


¿Te atreves a jugar a la paja más cara del mundo?

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